Próximamente, este lugar será cerrado y derribado; la verdad, esta plaza de abastos no es arquitectónicamente interesante, es esencialmente funcional, ni es bonita, ni coqueta pero está impregnada del día a día de trabajadores y compradores, de "pescaeros", carniceros, fruteros, de hombres que se han vuelto tan blancos como el bacalao "salao" que venden, de personas que llevan toda su vida trabajando en este lugar.
En su emplazamiento, está rodeado de media decena de bares que pienso, se perderán con él, por eso, desde este blog reinvindicar el lugar donde debería de haberse quedado un centro neurálgico como es el de una plaza de abastos.
P.D.- Siento haber tardado tanto, ahora que tengo más tiempo le dedicaré más a este pequeño lugar virtual.